Buenos Aires, Argentina, a 23 de abril de 2026.- La captura de un alto mando naval mexicano en el extranjero reactivó las investigaciones en torno a una presunta red de corrupción vinculada al tráfico ilegal de combustibles. Este jueves, autoridades federales confirmaron la detención en Buenos Aires, Argentina, del contralmirante Fernando Farías Lagunas, quien permanecía prófugo desde agosto del año pasado.
De acuerdo con la información disponible, el exintegrante de la Secretaría de Marina Armada de México es señalado por su presunta participación en esquemas de “huachicol fiscal”, relacionados con la introducción irregular de hidrocarburos provenientes de Estados Unidos. Su aprehensión se llevó a cabo con fines de extradición, como parte de los mecanismos de cooperación internacional en materia de seguridad.
El caso cobra relevancia al tratarse del segundo mando de alto nivel de la Marina implicado en esta red. En septiembre pasado fue detenido su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, junto con otros funcionarios que presuntamente facilitaban el ingreso de combustible ilegal mediante simulaciones de importación.
Ambos exmandos fueron dados de baja definitiva de la institución tras procesos administrativos: el contralmirante en septiembre y el vicealmirante en diciembre del año pasado.
A través de redes sociales, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la detención, sin proporcionar el nombre, y destacó que fue resultado del intercambio de información entre autoridades de distintos países. Asimismo, reconoció la colaboración del gobierno argentino y de instancias internacionales de seguridad.
En el operativo participaron la Secretaría de Marina, mediante su Unidad de Inteligencia Naval; la Fiscalía General de la República, a través de Interpol México y la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO); así como la SSPC, mediante el Centro Nacional de Inteligencia.
Según fuentes federales, Farías Lagunas contaba con una ficha roja de Interpol y, al momento de su detención, portaba un pasaporte guatemalteco presuntamente falso. En los próximos días se llevará a cabo la audiencia de reconocimiento ante autoridades argentinas, como parte del proceso legal que definirá su posible extradición a México.