Morelia, Michoacan, a 10 de febrero 2026.- En la antesala de la definición por la candidatura de Morena al Gobierno de Michoacán, las primeras mediciones comienzan a ordenar el tablero. Y una firma con peso específico dentro del movimiento, Mendoza Blanco & Asociados (MEBA), coloca a Fabiola Alanís al frente de la competitividad interna.
El estudio, levantado entre el 16 y el 18 de enero de 2026, no solo mide intención de voto: explora careos, atributos y escenarios de rentabilidad electoral. En todos, la coordinadora parlamentaria aparece como uno de los activos más sólidos del partido.
En el careo directo, Alanís alcanza 41.1% de preferencia, muy por encima de Alfonso Martínez (14.8%), Guillermo Valencia (10.6%) y Carlos Herrera (9.9%). Incluso rebasa a la opción independiente, que se ubica en 19.9%.
La distancia no es menor: confirma que la marca Morena conserva una ventaja estructural en la entidad y que Alanís capitaliza ese posicionamiento.
Cuando la medición coloca como candidato a Raúl Morón Orozco, el porcentaje baja a 39.1%.
Con Carlos Torres Piña, Morena registra 41.4%, prácticamente en empate técnico con Alanís.
Sin embargo, operadores y análisis cualitativos del estudio subrayan que la diputada mantiene ventajas en variables estratégicas: crecimiento, narrativa pública, identificación con la agenda social y competitividad territorial.
En procesos internos de Morena, las encuestas no solo pesan por el porcentaje, sino por la tendencia.
Y ahí es donde Fabiola Alanís consolida su posicionamiento:
Lidera su escenario.
Se mantiene competitiva frente a cualquier perfil.
Presenta atributos de expansión electoral.
Aunque la definición formal está distante, las mediciones comienzan a enviar señales al interior del movimiento.
Hoy, la lectura política es puntual: Morena parte como favorito y, dentro de esa ventaja, Fabiola Alanís emerge como uno de los perfiles que encabezan, ordenan y marcan la conversación rumbo a la gubernatura.
En la lógica de la sucesión, no solo compite: construye centralidad.