Morelia, Michoacán, 28 de abril del 2026.- El relevo en la dirigencia nacional de Morena ha comenzado a generar movimientos internos que alcanzan a las estructuras estatales. En Michoacán, ya se perfila una reconfiguración de la dirigencia local como parte de un proceso más amplio de control político rumbo a las elecciones de 2027.
Tras la salida de Luisa María Alcalde, ha trascendido que Ariadna Montiel Reyes, quien asumiría la presidencia nacional del partido, impulsa una renovación de comités estatales, incluyendo el de Michoacán, actualmente encabezado por Jesús Mora González, cuya salida prácticamente estaría definida.
El objetivo, de acuerdo con fuentes internas, es construir una nueva gobernabilidad partidista y centralizar la responsabilidad de los resultados electorales en las próximas disputas por gubernaturas. La estrategia apunta a alinear las estructuras locales con el nuevo proyecto político nacional.
El punto de arranque de esta reestructuración será el Congreso Nacional extraordinario de Morena, convocado para el domingo 3 de mayo en la Ciudad de México, donde se prevé una renovación vertical en los liderazgos estatales, así como ajustes organizativos y estatutarios.
Aunque hasta ahora no existe una convocatoria pública formal para los cambios en Michoacán, los movimientos ya comenzaron.
Desde este lunes, distintos grupos políticos locales han iniciado la presentación de propuestas al equipo cercano a Montiel Reyes, en un proceso de consultas que antecede a su toma de protesta.
En paralelo, Citlalli Hernández asumirá la presidencia de la Comisión Nacional de Elecciones, una posición clave en la definición de candidaturas. En Michoacán, su principal operadora es la senadora Celeste Ascencio, lo que anticipa una recomposición de fuerzas al interior del partido.
La eventual llegada de Montiel Reyes también envía un mensaje político claro: marcar distancia de los cuadros vinculados a la actual dirigencia saliente y consolidar un nuevo bloque de control interno.
La renovación se da en un contexto de alta relevancia política, ya que Morena buscará mantener su dominio territorial en entidades clave. Por ello, los cambios en las dirigencias estatales no solo responden a ajustes internos, sino a una estrategia nacional para fortalecer su estructura de cara al 2027.
La reunión en el World Trade Center de la Ciudad de México también contempla reformas a los estatutos del partido. En tanto, Luisa María Alcalde dejará la dirigencia para integrarse como consejera jurídica del gobierno federal, por invitación de la presidenta Claudia Sheinbaum.